Que se pare la pelea
A.D.F.
“…Santiago Creel ya pasó por las etapas en donde se suponía que iba a tener mayor apoyo, pues los estados que votarán en 20 días son lo de estirpe panista, aquellos que le dieron al PAN sus primeros triunfos y que, por lo tanto, en la búsqueda de salvaguardar a su partido, se inclinarán por Calderón…”
Cero y van dos. El domingo Flipe Calderón, el hijo malcriado de la administración Fox, la hizo de nuevo, y con mayor ventaja que la obtenida hace tres semanas, se embolsó sin lugar a discusiones, la segunda etapa del proceso interno panista para elegir a su candidato a la presidencia de la república.
La ventaja de Calderón sobre Santiago Creel fue contundente: 15% lo que le significó al michoacano, obtener uno de cada dos votos de los afiliados a ese instituto político y sin embargo, no es suficiente porque Creel está empeñado en llegar hasta el despeñadro pudiendo dar vuelta ahora y regresar a casa.
Es paradójico que la victoria tan holgada y demostrada dos veces de Flipe Calderón, no hayan bastado para detener ya la pelea. Y no ha ocurrido así, porque el segundo lugar se niega a declinar sus ya esfumadas aspiraciones de ser candidato en una clara muestra de falta de congruencia, ya que Santiago Creel pidió pocos días antes de la primera ronda que si alguno de los contendientes obtenía del 15 al 20 por ciento de ventaja, los demás debieran declinar. Lo mismo lo reiteró el pasado viernes, cuando invitó a sus contendientes a sacar cuentas si valía la pena seguir sometiendo al partido a la tensión después de que hubiera un claro ganador tras dos etapas (obvio esperaba ser él, así lo ha soñado cinco largos años)
Ahora lo hay (lo fue desde la primera votación), se llama Felipe Calderón y aún así el PAN sigue enfrascado en la telaraña de su propia creación, un proceso innecesariamente largo, desgastante pero que al menos les ha ganado visibilidad, en parte gracias al resultado poco esperado.
El día de ayer por la noche, los dos punteros de la contienda tuvieron una entrevista en el noticiario televisivo de Joaquín López-Dóriga en el que se le preguntó a Creel por qué no declinaba en este momento en que la contienda está definida. El ex secretario de Gobernación argumentó que aún faltan por votar el 40% del padrón del partido y que ellos también tienen derecho a decidir. De acuerdo, es un argumento válido.
Pero las pregunta son, ¿de verdad cree que puede ganar?, ¿qué busca al seguir en la contienda?, ¿qué quiere demostrar?
Una breve revisión a los datos del padrón blanquiazul, nos devela que la mayor parte de los votos obtenidos por Creel provienen de los adherentes (conformado en importante número por advenedizos, jóvenes e inscritos para el caso); los militantes prefieren a Felipe Calderón. Siendo esto así, Santiago Creel ya pasó por las etapas en donde se suponía que iba a tener mayor apoyo, pues los estados que votarán en 20 días son lo de estirpe panista, aquellos que le dieron al PAN sus primeros triunfos y que, por lo tanto, en la búsqueda de salvaguardar a su partido, se inclinarán por Calderón.
Otro factor que permite anticipar la tercera victoria del ex presidente del PAN es que con las dos anteriores, resulta muy poco probable que una cargada en su contra funcione. La gente busca subirse al tren ganador y ese es claramente Calderón, ¿por qué motivo se habría de apoyar a un claro perdedor?
Otro argumento esgrimido en la entrevista de ayer por Creel, es que afirma ser él quien puede ganar al exterior del partido contra el PRI y el PRD. ¿Cómo puede suceder esto si ni con el apoyo oficial, la visibilidad de su cargo por cinco años, la costosísima campaña de medios y el apoyo abierto de decenas de presidentes municipales (como el de Tantoyuca, Veracruz) y amarres al más alto nivel pudo ganar un proceso interno al que llegó con ventaja de 3 a 1?
La insistencia de Creel en continuar, y lo vimos este domingo, lo único que acarreó, lo que con seguridad se repetirá en la tercera ronda, son ataques de otros partidos en torno a ciertas practicas para acarrear votos, lo que golpea el mayor patrimonio que Santiago Creel ha querido explotar, la legalidad y la honestidad.
Creel pasará a la historia del proceso electoral del 2006 como el gran perdedor pues no tan sólo debió haber sido el candidato del PAN, sino que lo debía demostrar con holgura y contundencia, y en lugar de eso, perdió con holgura y contundencia. Y continuar con las dos estepas pendientes, sólo lo arrastra a un escenario perder – perder. ¿Por qué no negociar ahora una declinación honorable que le pueda obtener beneficios aunque sean mínimos?
El pronóstico para el próximo 23 de octubre es que, aunque decline Alberto Cárdenas a favor de Creel (opción ya poco viable por el estado tan deteriorado de su campaña y porque nada garantiza que los que lo apoyen lo hagan con el que va perdiendo), este perderá por un margen aún mayor que el del domingo. Empero, es difícil decir si Creel se empeñará en continuar con la segunda vuelta de la elección, si ya no será necesaria al conseguir Calderón el 50% de los votos totales, o si al fin, demasiado tarde, decide reconocer que su carrera política terminó hace un par de meses.
alfredo.diaz.f@gmail.com


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