domingo, mayo 08, 2005

La desvergüenza de saberse impune

A.D.F.

…Ariel Sharon, con la desvergonzada complicidad del gobierno de los Estados Unidos, hace lo que le viene en gana y continúa negando el legítimo derecho de los palestinos de tener un Estado libre y soberano, derecho tan legítimo como el que demandaba el pueblo de David…


Un día como hoy pero de hace 60 años, terminó el conflicto que le costó la vida a más de 40 millones de personas, seis millones de ellas, arteramente asesinadas por la pornográfica demencia de Aldolf Hittler durante la Segunda Guerra Mundial. El pueblo judío fue víctima de una de las más despreciables y vergonzosa limpiezas étnicas de la historia de la humanidad, pero la lección poco parece haberles dejado de gratitud, compasión y sentido de la justicia.

En fechas recientes hemos visto una y otra vez que el gobierno de Israel -el Estado fundado a fuego y hierro para “compensar” a los judíos por la guerra-, ha traicionado los compromisos adquiridos para lograr la tan anhelada paz en la región de Oriente Medio. Ariel Sharon, con la desvergonzada complicidad del gobierno de los Estados Unidos, hace lo que le viene en gana y continúa negando el legítimo derecho de los palestinos de tener un Estado libre y soberano, derecho tan legítimo como el que demandaba el pueblo de David.

El miércoles 4 de mayo, el gobierno de Israel anunció la suspensión indefinida del acuerdo por el que se comprometía a transferir el control de cinco ciudades cisjordanas a manos de la Autoridad Nacional Palestina. El compromiso forma parte del primer intento real de restablecimiento de la paz desde los acuerdos de Oslo de 1992, la “Hoja de Ruta”, propuesta del cuarteto conformado por Rusia, Estados Unidos, la Unión Europea y la ONU.

El pueril pretexto para faltar a su palabra del presidente ultraderechista Ariel Sharon, fue que el gobierno democráticamente electo de Mahmoud Abbas, había fracasado en el desarme de grupos terroristas/defensores como Hamas. Sin embargo, sin conceder el uso legítimo de la violencia, no puede nunca perderse de vista que el pueblo palestino está siendo ocupado militarmente por Israel en una tierra que en 1946 la ONU les asignó como propia. ¿Usted no se defendería?

Este domingo Sharon nuevamente traiciona otro compromiso. Ahora fue el adquirido en la cumbre de Shar el-Sheik, Egipto, de febrero pasado, por el que se liberarían a 900 prisioneros palestinos (únicamente ha concedido 500).

El pretexto fue que hay constantes ataques palestinos en contra de civiles judíos en la zona de Franja de Gaza. Estos ataques, empero, están sucediendo en territorio legítimamente árabe en el que los israelíes se han ido a meter ilegalmente. Ojo, no justifico la violencia pero bajo estas circunstancias es muy difícil deslegitimar su uso.

Preocupante además es la vileza y dureza de las declaraciones del gobierno de Israel. Sharon declaró, según información de Notimex, que: “no podemos aprobar medidas que faciliten la vida de los palestinos mientras ellos no hagan su parte”. Está reconociendo que con su postura les hace imposible la vida a los árabes.

La impunidad en el actuar de Israel sólo se puede entender por la omisión de la superpotencia estadounidense que un día sí, y el otro también, bloquea cualquier intento internacional de censura o reclamo ante la destrucción de casas, asesinatos de palestinos, invasión de nuevas colonias, detenciones ilegales, bloqueos comerciales, coartación den derecho de libre tránsito de personas, el ingnominioso muro y el impedimento de un gobierno autónomo como al que cualquier nación tiene derecho, que Israel lleva a cabo. En el Consejo de Seguridad de la ONU, el veto estadounidense es conditio sine qua non cuando de hacer un llamado de atención a Israel se trata.

Israel además es quizá el mayor peligro en la región por su armamento nuclear totalmente fuera del control internacional y alejado de la supervisión de la ONU (analistas estiman que posee 200 ojivas nucleares). Apenas el año pasado, la visita del jefe del Organismo Internacional de Energía Nuclear (OEIA), Mohamed El-Baradei, desató la furia de Sharon, quien sin el menor decoro, despreció la misión internacional afirmando que: “No sé que viene (El-Baradei) a ver. Israel tiene que tener en sus manos todos los elementos de poder necesarios para protegerse a si mismo (...). "Nuestra política de ambigüedad (no declarar su arsenal) sobre armas nucleares ha probado ser valiosa y así continuará". Bien dicen que quien nada debe…

Hay que señalar además que Israel no suscribió el Tratado de No Proliferación Nuclear, por lo que no es sujeto de inspecciones ni sanciones del OEIA, situación contraria a las presiones que Estados Unidos ejerce contra Irán o Corea del Norte, por ejemplo.

Acciones de soberbia y de saberse impunes (por el padrinazgo de Estados Unidos) como las que lleva a cabo Ariel Sharon, son sólo el claro ejemplo de la despreciable apuesta de su gobierno, quien impulsará a toda costa por el fracaso del proceso de paz para reforzar su posición al interior de su país, y buscar llevar al límite la paciencia de su contraparte palestina a fin de reventar su voluntad hacia el proceso de paz, crear un clima de violencia y deslegitimar la lucha del pueblo árabe (atención, no es casualidad que Hamas controle hoy, democráticamente, 24 de las 84 municipalidad de Cisjordania y la Franja de Gaza).

Y todo queda impune bajo el cobijo de unas barras y unas estrellas.

alfredo.diaz.f@gmail.com