jueves, marzo 17, 2005

Indignante brutalidad

A.D.F.

…si usted siente tanta furia como yo, el objetivo de haberme separado de la temática regular de este espacio se habrá cumplido. Ahora lo invito a actuar…

Si usted ha visto a lo largo de esta semana los noticieros tanto nacionales como internacionales, seguramente habrá sentido las misma indignación, asco y desolación que yo al ver cómo con absoluta naturalidad, sin tentarse el corazón y con una brutalidad espeluznante, cientos, miles de hombres (que no seres humanos), matan a punta de palos a focas bebes, de entre dos semanas y tres meses de vida, para desollarlas vivas, llevarse las pieles, y dejar en el camino el resto del cuerpo. Todo esto en un país “desarrollado” como es Canadá.

Es absolutamente inaceptable.

En 2003, el gobierno de canadiense fijó una cuota de 975 mil focas que fueron sentenciadas a muerte brutal para los próximos tres años (2004, 2005 y 2006). Este año le toca morir a 321 mil.

Lo grave del asunto no es la caza como tal, sino el modo. El hombre debe se desarrollo al consumo y cría de animales a los que eventualmente debe sacrificar, pero el objetivo del asesinato de las focas es indignante: se hace por la piel y con un palo con un pico de metal de 25 centímetros en la punta.

  1. La crueldad es tal que a las focas bebes les es quita la piel aún estando vivas. ¿En qué momento mueren? No lo sabemos, pues muchas de ellas son dejadas agonizantes en el hielo polar.
  2. No hay justificación científica para determinar el número de asesinatos. Ninguna relación entre la población de focas y la cuota de caza ha sido establecida. Más aún, esta ha aumentado brutalmente de cinco años a la fecha y la repercusión de la caza son desconocidos pues ninguno de los animales muertos llegará a edad de reproducción.
  3. No hay justificación económica para la caza. El total de los productos extraídos de las focas –salvo su piel- carece de valor comercial, tanto así que los cuerpos son abandonados. Un kilo de carne de foca cuesta siete pesos, y un kilo de grasa cuatro pesos. Dicen los cazadores que dependen de la matanza de focas, cuando en realidad los ingresos por ello son de poco más de 14 millones de dólares canadienses y la pesca total en la región de Labrador, donde el 90% de los animales son asesinados es de casi 600 millones. Injustificable.

Imagino que su molestia ha de ser enorme para este punto, pero la digo más. Un cazador requiere pagar una licencia que le cuesta $5 DC, mientras que si usted decide ir a ver la cacería como ambientalista, reportero o veterinario activista, debe pagar una licencia de $25 DC y recibir un certificado de antecedentes de la Real Policía Montada de Canadá.

Noruega, Dinamarca, Polonia, China, Corea del Sur, Ucrania, Alemania, Taiwan, Finlandia, Estonia, Japón, Gracia, Hong Kong e Italia son los mercados que más consumen, y por los que semejante barbaridad es tolerada y fomentada.

Si usted siente tanta furia como yo, el objetivo de haberme separado de la temática regular de este espacio se habrá cumplido. Ahora lo invito a actuar.

Ahí están los hechos, los datos y lo que usted puede hacer.

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alfredo.diaz.f@gmail.com

1 Comments:

At 3:20 p.m., Anonymous Anónimo said...

yo estoy encontra del desafuero, se me hace una vil marranada del pan-pri-pvem ,para tratar de eliminar a un rival q les eventaja en todas las encuestas......visiten mi pagina http://communities.msn.es/tigrillostar

 

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