Señales de alarma, peligo de explosión
A.D.F.
"...desde 1994 en el que el levantamiento Zapatista en los altos de Chiapas, el asesinato de Luis Donaldo Colosio y José Francisco Ruiz Massieu y la crisis de diciembre se conjugaron en un muy corto periodo, no se veían tantos focos rojos con potencial inflamable..."
Pocas veces como ahora, el país se acerca, de verdad y sin exagerar, a un momento muy crítico, que como puede quedarse en un trago amargo, como puede convertirse en una situación caótica y de violencia.
Desde 1994 en el que el levantamiento Zapatista en los altos de Chiapas, el asesinato de Luis Donaldo Colosio y José Francisco Ruiz Massieu y la crisis de diciembre se conjugaron en un muy corto periodo, no se veían tantos focos rojos con potencial inflamable.
Nunca he sido fanático de la exageración y el drama. Los malos pronósticos no son afines a mí, y sin embargo, las cartas este viernes 4 de febrero, se han colocado en la mesa. Y son dos hechos diametralmente separados pero igualmente importantes.
Por un lado, la inusual agitación informativa para ser un viernes, comenzó temprano desde el Antiguo Palacio del Ayuntamiento.
El político más importante de México, Andrés Manuel López Obrador, lanzó una incendiaria declaración, la más severa en meses, en la que les puso nombre a los integrantes del “compló”. Y no fue nada despreciable la lista: Vicente Fox, Martha Sahagún, Manlio Fabio Beltrones, Emilio Chuayffet, Carlos Salinas, Diego Fernández.
Lo de la conferencia de hoy fue una decisión poco meditada, pero signo de que de verdad, AMLO siente que el agua le está llegando al cuello. Hoy por la noche, la Sección Instructora que lleva su caso, ha anunciado que a más tardar en abril, el dictamen para su desafuero estará listo.
Y no es cosa menor, porque los síntomas se manifiestan cada vez más hacia que el PRI, quien tiene el poder de inclinar la balanza hacia cualquier lado, tiende a decantarse por un voto que le quite el fuero a AMLO, lo destituya de su puesto, y termine recluido en un penal federal de alta seguridad.
Por otro lado, las mujeres Mazahuas. Más allá de su evidente ignorancia, producto de la crónica pobreza de esos pueblos, que difícilmente saben llevar sus movimientos, la amenaza no es nada despreciable: en 72 le cierran la llave del agua al DF y su zona metropolitana.
Francamente no es factible que ni las autoridades del Estado de México como las federales, les permitan el paso a las instalaciones, pero el enfrentamiento que podría presentarse, derivaría en otro Atenco, pues en estos casos, decenas de organizaciones civiles se les unirán, y lo que sucede después, ya lo conocemos.
Son dos hechos en los que se involucran personajes de estirpes diferentes, pero en ningún caso se ve voluntad real de darle una salida civilizada a los problemas.
En el caso de los mazahuas, la demanda es muy elemental: son los campesinos afectados por la construcción del Sistema Cutzamala, el mayor sistema hidráulico de América Latina y no tienen acceso al agua. Es cuestión de indemnizarles sus tierras y darles el líquido más elemental. Ese foco es fácil de enfriar y sin embargo no hay pasos concretos a hacerlo.
El caso de AMLO es más complejo pues chocan dos visiones diferentes de los procedimientos. Sin tomar en cuenta el origen y las motivaciones reales del caso, hay dos lecturas del mismo. Mientras el proceso deberá seguir su cause legal, la lectura de López Obrador y hoy lo dijo en conferencia de prensa, es que si la gente no quiere que se le desafore, no se debe hacer porque es la voluntad de la gente. La ley no está a disposición de la vox populi: el que me cae bien pasa, el que no, que se le castigue. Sin embargo tampoco está para descartar competidores.
Las declaraciones del gobierno federal tampoco aportan nada. Por un lado, Gonzalo Altamirano Dimas, vocero de la Secretaría de Gobernación afirmó que AMLO sufre de delirio de persecución y complots (desmedida crítica), pero que se debe de atener al marco legal y jurídico (cierto). Por otro lado, el presidente Fox le dice –indirectamente, claro- que; “nadie, nadie por encima de la ley o la Constitución (¿y qué no es la Constitución sino una ley?).
A lo anterior hay que agregarle la declaración de hoy de Agustín Guerrero, dirigente capitalino del PRD quien deberá hacer factible la manifestación de apoyo a AMLO el día del desafuero: “No se descarta que los ánimos de la gente se desborde para pretender tomar la Cámara de Diputados”.
Mientras el último lunes de enero, el país veía una pasarela de políticos de todas filiaciones y partidos acudiendo a una convocatoria de sentido común como es la Reforma del Estado, y que llenaba de optimismo a todos los analistas de la prensa, hoy el clima es distinto.
Federico Arreola de Milenio cuestionaba hoy que Francisco Barrios, por ejemplo, hubiera olvidado que él era hace 20 años el “político revoltoso” como califica a AMLO, al que se “le aplicó la ley”. Por su parte en su programa radiofónico, Ciro Gómez-Leyva criticaba a AMLO por lo poco oportunas de sus declaraciones de hoy.
Yo le critico a AMLO su postura de que la ley está sujeta a interpretación del pueblo, pero hasta que no se demuestre vehementemente las pruebas de que es culpable, el sospechosismo se seguirá cultivando.
El clima se calienta, y nadie, nadie de verdad, parece dar señales de querer apaciguarlo. En cambio, unos están poniendo la gasolina, otros juegan ya con cerrillos y el país tiene muchos puntos que son un polvorín.
Cóctel
- Volvió la profesora, ¡qué horror¡ y ahora sí, que todos se agarren de donde puedan, pues ya advirtió, poner en su lugar a los que la traicionaron.
- “Es tu país, güey, tómalo” El nuevo slogan de la campaña de Jorge G. Castañeda. Finísimo.
- El Papa: Qué se mejora, que recupera el apetito, que está de mejor ánimo. Excelentes noticias si esas fueran de partes médicos, pero se trata de comunicados del vocero del Vaticano. Y mientras no veo nada claro, ¿a quién me recordará…? Ah, claro, Yasir Arafat.
- México D.F., a 6 de febrero de 1856. La Asociación de Padres de Familia nos oponemos a la difusión de spots de la Secretaría de Salud en contra de la discriminación homofóbica pues induce a nuestro hijos (que han de ser unos idiotas si se van a tragar la radio sin procesarla) a la homosexualidad y a la conducta desviada de su vida sexual. C.C. Para el Santo Oficio.
- Dios no agarre confesados. ¡Votaciones en Guerrero! Eso no es de horror, es de pavor.


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