domingo, enero 09, 2005

Un brindis por Palestina

A.D.F.
"...Abbas tiene la responsabilidad de concretar el duro mensaje que le mandó a su pueblo, ese que Arafat nunca se atrevió a decir: La intifada nos ha herido más a nosotros de lo que ha herido a Israel. La intifada es sólo jugar en las manos de Israel..."
Bravo. El desfile de la democracia, demostró una vez más ser más poderoso y más racional que la intransigencia, el terrorismo y la lucha antagonista contra todo.
El pueblo palestino, dio al mundo el día de hoy, una muestra de su ferviente voluntad pacifista y sus deseos de encausar un proceso de paz justo que tanto merecen.
Sin atentados terroristas y sin incidentes mayores, 1.6 millones de palestinos que acudieron a votar han entregado a Mahmoud Abbas (Abu Mazen) con el 66% (circa) la misión de concretar ese anhelo justo y por tantos años arrebatados de un Estado Palestino, libre y soberano cual deben ser todas las naciones en este planeta.
El proceso del que los medios dan cuenta, es un ejemplo de la unidad de un pueblo que, pese a sus diferencias, decidió mirar por el bien común y actuar en bloque para dejar en claro que su actuar puede ser pacífico y que su meta es la misma.
El caso más notable es el de Hamas, quien pese a manifestarse siempre renuente al proceso, llamando a no votar, limitó ahí su boicot, no presentando candidato y no apoyando a ninguno, sin embargo no realizó ningún acto violento. Dejaron en claro su posición pero no impidieron que los que así lo deseaban, acudieran a votar.
Otros grupos, decidieron dejar las armas por un tiempo, dándole un voto de confianza a Abbas, que no un cheque en blanco.
Aún bajo las restricciones de Israel, que traicionó (una vez más) su compromiso de facilitar el tránsito en los pueblos invadidos, perdón, ocupados, la participación fue muy copiosa. 66% de los empadronados acudieron a votar, 53% de ellos de Al-Fatha, el partido de Abbas, lo que indica que, con el 66% de los votos a su favor, Abbas recibió apoyos de otros sectores, siendo un candidato de unidad que ahora, más legitimado que nunca, es el depositario de los destinos de un pueblo en su lucha contra el terrorismo de Israel.
Ninguna sorpresa deparó el final de la jornada. Se mantuvieron las posiciones entre los candidatos y el resultado era el esperado, y sin embargo, un pueblo, con todas sus letras, entendió que su participación era importante, y que una jornada pacífica sería un claro mensaje al mundo de que su realidad es algo más que su lucha terrorista y contestataria contra el Estado Terrorista de Israel.
Palestina participó en sus elecciones, formando su futuro, influyendo en la paz. Ahora, Abbas tiene la responsabilidad de concretar el duro mensaje que le mandó a su pueblo, ese que Arafat nunca se atrevió a decir: La intifada nos ha herido más a nosotros de lo que ha herido a Israel. La intifada es sólo jugar en las manos de Israel.
Si Abu Mazen logra hacer entender a su pueblo que la paz tiene un precio y acarrea un compromiso, la mitad del camino está recorrido, y parece, que eligieron a un buen guía para concretarlo.
alfredo.diaz.f@gmail.com