"... y cuando despertó, el dinosaurio seguía ahí"
Monterroso pasó a la posteridad dejando un cuento peculiar, único y diferente, ¿se los cuento?. Bueno, para los que lo conocen lo leyeron líneas arriba, para los que no, lean de nueva cuenta el título y fin de la historia, eso es todo.Y es que después de cuatro años el dinosaurio priista está más vivo que nunca. Ningún país que haya derrotado a su partido de Estado lo tiene en la actualidad. O desaparecieron o tuvieron que reconstituirse y cambiar de nombre para sobrevivir.
Sin embargo el caso de México resulta único. El PRI ha ganado la gran mayoría de las 22 gubernaturas que se han disputado desde que el PAN es gobierno federal. Ya sea refrendando las plazas que ya tenía, o recuperando otras como es el caso de la elección de este fin de semana en Tlaxcala.
Tras las reformas electorales de 1989 que dieron paso a la alternancia en el poder, más de la mitad de los mexicanos no han tenido gobiernos locales o municipales diferentes a los del PRI, y algunos han regresado, como ha sido el caso de Chihuahua y el más representativo, Nuevo León, en los que el PRI recuperó gobiernos que se habían convertido en íconos del panismo.
Las cuatro gobernaturas votadas el día de ayer demostraron que la oposición no ha tenido un crecimiento importante real. El PRI arrazó la lección en Puebla, ganó con claridad en Tamaulipas y, más apretadamente ganó Sinaloa y recuperó Tlaxcala.
El desencanto por "el cambio", el mismo que impulsó a la victoria en Morelos, Yucatán y Guanajuato para el PAN junto con Vicente Fox, ha permitido al PRI posicionarse como un partido que cumple lo que promete y que ofrece más garantías a los votantes. En otras palabras es de verdad, un malo conocido.
Las plataformas de campaña priístas son más coherentes con las aspiraciones de la gente (no al IVA, por ejemplo) y han logrado colocar a candidatos más afines con el grueso de la población.
Siendo el PAN el partido más afectado, el que más elecciones ha perdido y el que demuestra el mayor retroceso en votos, el gran ganador no es otro que Roberto Madrazo.
El líder del PRI se postula como el presidente que ha logrado sacar a su partido de la crisis del 2000. Con más de 1 100 millones de pesos en multas, sin cobrar salarios, y desde la oposición, el PRI bajo su mando ha remontado posiciones y vencido mitos de los opositores, como fue Nuevo León.
Y ante la falta de liderazgos populares al interior de su partido, Madrazo es, por mucho, el más fuerte aspirante de ese instituto a contender la presidencia del 2006 frente a un Andrés Manuel que aún deberá superar la prueba del desafuero y de la antropofogia perredista, y un candidato del PAN que vendrá desgastado de una feroz contienda interna (son muchos aspirantes) y en el que ninguno tiene el carisma ni la presencia nacional que tuvo Fox y sobre la que se basó toda su plataforma de campaña.
Los resultados están a la vista, y tras sólo 4 años, cuando despertamos, el dinosaurio seguía aquí.


1 Comments:
El PRI ha sabido mantenerse en el plan de mercadotecnia política previamente establecida. No hay cambios drásticos en la imagen de sus representantes ante la barrera de "antes" y "después" de la pugna electoral.
Caso contrario, Fox y el PAN no supieron corresponder a la afinidad obtenida en la campaña, eso le ha restado credibilidad entre las clases populares que votaron por él ante la imagen del "presidente cercano al pueblo" o la del "presidente dicharachero".
Aún es pronto para definir algo en la contienda del 2006. Los últimos acontecimientos nos han demostrado que los cambios se generan con espectacular velocidad. Yo votaría en algún sentido por el PRI si Beatriz Paredes contiende por algún cargo público.
Live_U4
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