Yasser Arafat, terrorista contra el terrorismo
Pocas figuras marcan tanto el destino de un pueblo, una nación, una región, el mundo y la historia como Yasser Arafat.Muy controvertido, polémico, héroe o villano, Arafat es, sin lugar a dudas, una de las personas sin las que el mundo no sería como es, y la historia hubiera sido escrita en otros derroteros.
Fundado su liderazgo en el profundo amor a su pueblo y en un cierto halo de misticismo -acaso leyenda- el hombre que hoy se debate entre la vida y la muerte en un hospital militar a las afueras de París, encarnó durante décadas la lucha legítima de un pueblo que reclama que su nación se erija como Estado y tenga el mismo reconocimiento que cualquier otro país, que Israel.
La historia del conflicto Israel-Palestina, acaso Israel/EE.UU. v.s. Palestina/El mundo árabe, es demasiado larga y compleja para que se la resuma en una columna. Hay tantas aristas, es tan remota históricamente y es imposible contarla sin que la pasión por uno u otro bando se desborde. Lo más que intentaré será definir los puntos en los que Arafat tiene razón y ha acutado en consecuencia, como aquellos que sus enemigos le reprochan con justa razón.
La imposición para la creación de Israel enclavada en terriotiros de por sí conflictivos, fue una desición muy difícil, controvertida, peligrosa pero justa para un pueblo que de verdad sufrió bajo el régimen Nazi. Pero esta misma enmienda para los judíos fue una violación y una afrenta para los pueblos árabes que también reclaman, con la misma justicia que los judíos, esa tierra como sagrada.
El movimiento sionista desde tiempos de Napoléon impulsó su causa, y con gran poder económico y políticos ha proyectado sus demandas en las más altas esferas del poder y ejercido la presión suficiente para que Estados Unidos se apegue a su lucha y los defienda a capa y espada.
Dice Ariel Sharon que después de Hittler nadie tiene tanta sangre judía en las manos como Yasser Arafat. Cierto. Pero también es cierto que el pueblo palestino fue invadido en su territorio, explulsado y confinado a la Franja de Gaza y a Cisjordania ante la impasividad de Naciones Unidas y del mundo en general, violando los acuerdos que dieron lugar a Israel y atrpellando todos sus derechos.
Es cierto que Arafat fue un terrorista, pero también lo es que cada semana, tractores y tanques de Israel destruyen casas y asentamientos civiles de palestinos, a media noche, matando a docenas de mujeres, hombres y niños, y el mundo poco hace. Todas las resoluciones de condena que se impulsan en el Consejo de Seguridad de la ONU, son vetadas por los Estados Unidos bajo el argumento de que no se recrimina a Palestina por los ataques que ellos llevan a cabo. El cuento de nunca acabar, ¿qué fue primero...?
Es cierto que Arafat toleró los grupos radicales como Hammas o la Yihad, pero tambíen es cierto que Israel está levantando una pared de 10 metros para impedir el libre tránsito del pueblo palestino en una tierra que es de ellos pero que Sharon, junto con sus ultraradicales derechistas compinches, invadieron y no se queieren salir.
Arafat eligío mal los métodos de lucha (a los ojos de Occidente), pero antes de calificar a un solo hombre como terrorista y satanizarlo, hay que observar que más allá de un lider terrorista, con grupos terroristas, estos luchan contra un Estado terroritsta que es Israel.
Como en entrevista una vez me dijo Fawsi Yousif, representante de la OLP en México, cuando los hombres se inmolan en territorio legítimo de Israel, sí es terrorismo, pero cuando los ataques son en nuestro territorio, es contestatario, porque estamos defendiendo lo que por derecho nos corresponde, pero para los ojos del mundo, somos sólo terroristas porque eso es lo que a los Estados Unidos les interesa que piensen de nosotros.


1 Comments:
Nutriendome de info..
Es chido leer tu blog en la noche ;).. Bastente interesante!! Al menos mejor k kualkier clase de historia!! =D..
salU2**
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